Post de invitado: “Visita a tus Padres” por Mercedes Olivares de Ardiles

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No es un sermón el que voy a darte, ni una reprimenda. Es sólo que he estado pensando mucho en los padres ancianos que se quedan demasiado solos.

Un día tuvieron su casa llena de hijos, niños que corrían de aquí para allá, siempre necesitando algo de sus padres. El padre trabajando cada día, a veces en trabajos de su agrado y otras veces en algunos que mejor hubiera sido renunciar,  pero tenía que seguir adelante para suplir las necesidades siempre crecientes de su familia. La madre cuidando del hogar y de los hijos, haciendo todo a  mano, lavando a mano, haciendo pan, cocinando sin la ayuda de electrodomésticos, limpiando la casa de la misma forma, todo a pulso, lavando incluso los pañales de los bebés, ya que no existían los desechables…Un trabajo de nunca acabar  y sin la ayuda de las máquinas que ahora sacan de tanto apuro. Para los inviernos era doble trabajo. Prender fuego para secar la ropa…

Un día tú te fuiste de tu hogar para tener tu propia familia. Y se fueron yendo poco a poco cada uno de tus hermanos. Abandonaron el nido para formar uno nuevo. La mesa familiar se fue quedando vacía, silla por silla…Disminuía la familia, se reducía el trabajo,  pero también disminuían las fuerzas de tus padres. Los años pasaban y ellos ya no eran tan fuertes, ni tan capaces, ni les rendía tanto el tiempo. Sus movimientos se fueron volviendo lentos, sus manos se volvían un tanto torpes, sus reflejos ya no eran instantáneos. Se les cansó la vista poco a poco, comenzaron a dormitar en sus sillones, cosa que antes no hacían…Y los años seguían pasando..

Llegó el momento de la jubilación de tu padre, del retiro de su trabajo, ya no tenía la lucidez mental, ni la fuerza, ni la energía de sus años mozos…Y regresó al hogar a tiempo completo. Al tiempo que él regresaba se iban los últimos hijos…Quedaron solos, como cuando comenzaron, pero esta vez con una mochila cargada de recuerdos, quedaba la costumbre de poner más cubiertos a la mesa, más de los necesarios, comenzó a sobrar la comida preparada, hubo que empezar a cambiar a ollas más pequeñas, a cocinar menos cantidad… Poner el cerrojo a la puerta de calle ya que nadie más entraría por ella, nadie vendría del colegio, ni del trabajo, ni de donde los amigos, apagar las luces…

Y al otro día comenzar de nuevo… Ya no vienen por casa las amigas de las hijas que siempre estaban allí, ni los muchachos…Ya nadie instala lo necesario para ver una película junto a sus amigos, ya no se escuchan las carcajadas de siempre. Ya no suena el timbre a cada rato, ni el teléfono…

Y se van acabando las fuerzas y acumulando los años…

Esperar y esperar por una  carta que no llega, por un  llamada que no se hace, una visita que se anhela…

Tiempo de vacaciones, los niños salen de la escuela, termina el año escolar y es tiempo de ir donde los abuelos…Si, los abuelos, tus padres y los abuelos de tus hijos…

Todo listo, todo preparado y se inicia el viaje… ¡Tus padres no pueden más de alegría! Se preparan también, arreglan las piezas para dormir, sabanitas limpias, todo bien aseado, lo mejor que ellos pueden para que te sientas bienvenido, para atenderte. La comida que más te gustaba cuando estabas en casa, esa es la que prepararán,  tu padre va a hacer las compras, con una lista en la mano para que no se le olvide nada. Mientras, tu mamá arregla la casa, lava, limpia, ordena, ve los detalles… pero recuerda, ellos ya no son los mismo de antes, están mayores y se han vuelto lentos, a lo mejor no quedó todo tan limpio y reluciente como antes, pero ellos creen que está bien…

¡Y llega el gran día! Tu llegarás con tu familia a eso de mediodía, saliste temprano para aprovechar bien el día. Tus padres se levantan más temprano que nunca, para tener todo listo. Tus niños están ansiosos mientras viajan, tus padres están ansiosos mientras esperan. Cada ruido parece indicarles que han llegado, miran  por la ventana, no, no eras tú, fue un auto que paso de largo…

Ven que no falte nada ¿será hora de prender el fuego? Para tener un bracerito cuando llegues, a ti te gustaba sentarte al lado del brasero para comer una pailita de huevos… ¡que emoción!

¡Llegaron,  llegaron! Exclama tu padre que está atento a cada ruido y no se ha movido del lado de la ventana. Abrazos y besos abundan en la llegada… ¡tanto tiempo, hijo! ¡Qué lindos y grandes están los niños!

Después de los saludos y bajar las maletas y demases, pasas al comedor. Tu padre te ofrece asiento al lado del bracero, como te gustaba. Pero ya no te gusta, incluso le dices que no debía haber tenido fuego, que no es necesario. Te sientas lejos, en otro lugar. Tu padre saca el bracero al patio, ya no es necesario…Y va pasando el día…

En el patio tus hijos descubren un perrito pequeño, que tímidamente los mira…Se nota que es nuevo, jovencito. Los niños se entusiasman con él y quieren jugar… Se los impides, no te gustan los animales, menos lo perros, no quieres que tus hijos se ensucien con sus pelos. .. ¿De dónde sacaron ese perro? ¿Por qué ahora tienen un perro si nunca tuvieron uno? Que extraños que se están volviendo tus padres, es lo que piensas…Tratan de explicarte que se los regalaron, que es muy bueno y tranquilo y no le hace daño a nadie, que está limpio… De todas formas no lo quieres cerca de tus hijos, así que tus padres tienen que encerrarlo en el cuarto de guardar, y llevarle comidita y agua, por el tiempo que dure tu visita..

Encuentras que la casa es chica, que no hay comodidades, y necesitas Internet para tu celular, aquí no hay nada de nada, ni lavadora para que tu esposa lave la ropa, el televisor es de pantalla chica y no se ve bien, tampoco tienen cable, solo los canales locales y se ven borrosos para hacerlo peor…

Recorres la casa paterna ¿Cómo pude vivir aquí? Los cuartos son demasiado chicos, lo mismo el baño, el patio tiene olor a humedad y las plantas están tan altas que eso parece una selva… Los niños se aburren, porque no hay esto ni lo otro…

La “salvación” es salir, a recorrer la ciudad, a comer afuera, a visitar a los amigos…Eso estuvo mejor, ellos viven más como tu vives, los niños están entretenidos, que buena idea fue salir de casa de tus padres. Eso harán los días que faltan salir y llegar por la noche, a dormir solamente. Llegan las invitaciones de los amigos que viven en la misma ciudad, a almorzar, a cenar, a tomar onces, y te haces un plan para que te alcance el tiempo ¡salvaste tus vacaciones!

Llega el momento de partir, el tiempo se fue demasiado rápido, voló prácticamente…

De regreso te sientes tranquilo porque visitaste a tus padres, pero espera un momento ¿Visitaste a tus padres?  ¿Realmente visitaste a tus padres?  ¿Permitiste que disfrutaran a tus hijos, compartiste con ellos lo suficiente?

¿Y qué me dices del perrito que tenían? ¿No los hiciste sufrir teniendo que encerrarlo para que tú estuvieras conforme? Piensa un poco, antes no tenían un perrito y ahora sí tienen uno ¿Eso no te hace pensar en porque lo tendrán? A lo mejor sería interesante que supieras que la soledad en que están es tan grande que tienen  ese perrito quien les da la compañía y el amor que tanto necesitan.  Un animalito  llega a ser como de la familia. Ellos están solos y quién sabe si su perrito ayuda a llenar un poco el enorme vacío que quedó cuando los hijos se fueron. El se echará al lado de tus padres cuando ellos dormitan en sus sillones, saltará de alegría cuando han salido y regresan, acompañará al que quedó en casa cuando el otro ha salido, correrá al escuchar el timbre,  o simplemente los mirará con sus ojos hermosos…

Tienes razón en que la casa es chica y que no tiene comodidades, no las comodidades a las que tú te has acostumbrado; piensa que el trabajo que tenía tu padre era tan diferente al tuyo, que su sueldo era muy inferior y no le alcanzaba para más, pero que si le alcanzó para que tu estudiaras una profesión,  que te ha dado un buen sueldo y una casa con todas las comodidades que ellos nunca tuvieron y ya no tendrán. Piensa y recuerda que tu allí viviste y te criaste  y recibiste de ellos lo mejor que pudieron darte. Recuerda que te gustaba sentarte al lado del brasero para comer huevos fritos preparados en el por tu madre. ¿Por qué ahora no los aceptaste?

¿Qué está pasando contigo? ¿Por qué no les diste la alegría de aceptar lo que ellos tenían para ti? ¿Porqué no les dijiste que su perrito era hermoso y otras palabras dulces?

Visita a tus padres, si, visítalos en su ancianidad, ríe con ellos, recuerda con ellos, acéptales sus “regalos”, acepta su nueva forma de vida y a sus mascotas, diles lo feliz que te sientes de estar en el hogar nuevamente aunque sea por unos días. Déjalos que disfruten a sus nietos, que les cuenten sus historias. Visítalos,  pero que sean días bien vividos, bien disfrutados, sin  escapar de la pobreza en que viven, de la falta de comodidades, y de todo lo que es su vida ahora. Habrá tiempo después para visitar a tus amigos, cuando tus ancianos padres ya no vivan en la casita pequeña y hayan cambiado su domicilio a un lugar donde solo podrás llevarle flores…

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  • Victoria


    septiembre 21, 2014

    Maravilloso!!!acabo de visitar a mi madre y creo que voy por el camino correcto, nos reímos mucho las dos!!! Y disfrutamos cada minuto…igual se me lo olvida a veces que ella está más viejita …y soy poco paciente…pero ella sabe cuanto la quiero y valoro.

  • silvia


    septiembre 21, 2014

    Hermoso!!!…Me emocioné hasta las lágrimas … hay hij@s tan ingrat@s que no se molestan en llamar para saber como estamos…pasan y pasan los días esperando escuchar su voz…o esperando una visita, aún sabiendo que no estarán tan cómod@s porque no encontrarán las comodidades a las que están ahora acostumbrad@s… pero, uno se conforma al pensar que más doloroso es, que estando físicamente presente en la casa, en la mesa, “no están”, pues sólo dedican tiempo para enviar y recibir mensajes en su celular, desentendiéndose de quienes están a su alrededor… y para éso, es mejor estar o seguir sola.

  • celina amalia segovia


    septiembre 22, 2014

    bellísimo

  • celina amalia segovia


    septiembre 22, 2014

    muy bueno

  • Mercedes Olivares de Ardiles


    septiembre 29, 2014

    Gracias por comentar, Victoria, Silvia y Celina y por vuestras palabras. Hay tantos padres que estan solos, esperando una visita, una llamada…Ojalá este artículo toca algún corazón de un hijo, en algún lugar, y ese hijo se preocupe un poco más de sus padres o fortalezca su relación con ellos…
    Nuevamente, gracias por comentar. Un abrazo a cada una desde Chile!

  • Lola


    septiembre 29, 2014

    Aviso para navegantes: los hijos aprenden lo que ven en sus padres, así que si nuestros hijos ven que pasamos de nuestros padres, así mismo harán ellos con nosotros.

  • Alejandra


    septiembre 29, 2014

    Nosotros estamos a 100 km de dónde viven nuestros padres, pero cuanta falta me hacen cada día. Se me rompe el auto y llamo a mi papá que entiende y me va indicando lo que tengo que hacer, estoy construyendo y mi padre me va informando lo que no puede faltar para que la casa esté sólida. Mami necesito saber cómo le hago tortas fritas a mis hijos. Los domingos, infaltable estar allí al mediodía en lo de mis padres, por la noche en lo de mi suegra. Al domingo pxmo al revés medio día en lo de mi suegra y por la noche en mi casa. Mis hijos ahora más grandes uno tiene un cumple, la nena un 15. Bueno, nos escapamos hasta Lobos los dos solos, les damos un beso, ellos siempre nos esperan con algo especial…”Mucho amor”.
    Nuestros padres, cada día están con más achaques, pero yo, cada día los necesito más…

  • Sergio


    septiembre 29, 2014

    El principal problema es que los padres actuales se han olvidado de que antes de padres fueron hijos y de que lo que representan sus hijos para ellos es lo que representan y han representado para nosotros los abuelos

  • Eliana Zapata


    septiembre 29, 2014

    Mi madre vive cerca de mi casa y aunque la visito frecuentemente, pero no por largo tiempo, hablamos por teléfono todos los días, por lo general ella es quien me llama, porque yo a veces la llamaba desde mi trabajo o desde casa y la despertaba porque estaba dormida, entonces quedamos en eso, en que mejor ella me llamaba. Ahora yo soy abuela y mi nieto es la alegría de ella (ya no tanto mis hijos porque están grandes, y el bebé tiene 1 año), al punto de que ayer yo iba a ir a visitarla con él, cuando ella llamó con la disculpa de estar ensayando el teléfono, y cuando ya estaba terminando de arreglarme, oh sorpresa, ella llegó a mi casa a hacernos la visita. Aunque se sienta enferma, dice que su bisnieto le hace mucha falta, aunque está con ella los lunes, martes y miércoles que se lo llevan en la tarde unas dos horas, mientras yo lo recojo, hemos insistido en no llevárselo cuando esta enferma, pero ella se opone, al punto que no le gusta que lo lleven a casa de sus otros abuelos. Igualmente, tiene un perro (ya muy viejito) y una gata (esta si esta niña), y mi nieto es feliz con ellos.

  • Carlos


    septiembre 29, 2014

    El mensaje expuesto por Mercedes Olivares es bastante extenso pero da en detalles verídicos de aquellas hijas(os) que solo se acuerdan de que tienen padres solo cuando tienen alguna necesidad, ya que a veces con salvo excepciones, no se acuerdan ni cuando están en su última morada para por lo menos darles una oración, doloroso verdad ¡.

  • Luis Anaya Arequipeño


    septiembre 29, 2014

    Gracias por este articulo tan humano, a veces se nos olvida que si vivimos, llegaremos a pasar por lo mismo, con algunas variantes, el circulo de vida es algo del que ningun ser vivo se va a escapar, hagamos vivir a nuestros viejitos, una vida digna, para cuando ya no esten presentes, nos quedemos tranquilos y sin remordimientos, el solo habernos dado la vida, lo merece sin dudarlo, nuevamente gracias… abrazos fraternos…

  • Israel Valerio


    septiembre 29, 2014

    Que bueno que hay gente buena que ahun se preocupan por sus antepasados y por sus abuelos. Israel Valerio

  • Liliana


    septiembre 29, 2014

    Bellísimo!!! Creo que, cuando íbamos a visitar a nuestros “viejos”, como se les dijo siempre, con todo el cariño que esa palabra representaba para nosotros, hemos aceptado y…creo que valorado lo que ellos tenían, aunque nos pareciese pequeño, antiguo y no del todo bien cuidado, porque nuestros hijos, ahora ya grandes, tienen recuerdos hermosos y valoran, detalles que tenían los abuelos!! Te felicito! Realmente, muy realista tu descripción, y…confieso que por ahí, nos he visto un poco identificados, no en todo, por suerte, pero sí, en algunos pensamientos… De todas maneras, ellos ya no están, ninguno de los 4, pero creo necesario compartirlo y…desear que tenga repercusión tu mensaje!! Un cariño grande, desde Misiones, Argentina!!
    Liliana

  • Merche Gonzalez


    septiembre 29, 2014

    Es un texto maravilloso.Lleno de amor y sabiduría.Gracias por compartir un artículo tan hermoso.

  • Marta Bari


    septiembre 29, 2014

    PRECIOSO!!!!! me emocionó muchisimo….

  • María Esperanza Guadarrama Martínez


    septiembre 29, 2014

    Gracias por el artículo. Bendiciones y más bendiciones nos llegan de ellos.

  • Evaristo


    septiembre 29, 2014

    Mercedes, un bello escrito. Dios ilumine los pensamientos de todos los que somos hijos (as)… para que les dediquemos el tiempo y de calidad a esos seres amados, o que debieran ser amados por cada uno de nosotros.

    Gracias
    Desde León, México.

  • delfina garcía


    septiembre 29, 2014

    animo a los hijos a que hagn un esfuerzo por tener comunicación con sus padres, necesitan saber que el sacrificio que hicieron de jóvenes, fue el de ganarse el derecho de no ser olvidados o abandonados a su suerte.

  • delfina garcía


    septiembre 29, 2014

    animo a los hijos a que hagan un esfuerzo por tener comunicación con sus padres, necesitan saber que el sacrificio que hicieron de jóvenes, fue el de ganarse el derecho de no ser olvidados o abandonados a su suerte.

  • Silvia


    septiembre 29, 2014

    Silvia, parece que las Silvias pasamos por lo mismo, a mí me pasa lo mismo con la diferencia que solo hay mensajes de texto cuando necesita algo, y vive a 2 cuadras.
    No te preocupes, algún día ellas seran viejas y pasaran por lo mismo.
    No dejes de cumplir tus sueños , date todos los gustos, Vive !!!.
    Cariños.
    Me encantó la nota y es tan real !!!.

  • Ana Bertha Esparza


    septiembre 29, 2014

    Que hermosas y sentidas palabras, me han emocionado hasta las lagrimas hasta tener dificultad de seguir leyendo, es bello el mensaje y espero que llegue a tantas y tantas personas. Que se retome el amor a los padres, devolver la paciencia que ellos nos dieron, la compañia, etc.
    Aunque el relato dice que “los padres”, y cuando ya solo quedo uno de ellos? Danos Dios la conciencia de hacer siempre lo bueno y lo mejor de lo mejor.

  • Julia Wells Astete


    septiembre 29, 2014

    Aunque no existan tantas diferencias materiales ,ni de instrucción en relación a los padres, hay un cambio generacional lamentable donde los valores y la afectividad,no tienen la misma importancia o por alguna razón se pierden.En muchos casos esto parte por el rechazo de uno de los cónyuges hacia la familia de origen
    del otro .El hijo(a) lo acepta y así los padres,quedan simplemente descartados del núcleo familiar .

    Privados por tanto del apego afectivo de sus hijos ( a quienes criaron con total entrega y amor),,,,y naturalmente alejados de sus nietos, se convierten en personas tristes sin el menor apego por la vida .
    Esto se podría evitar con la aceptación de nuestros semejantes, especialmente si son familiares.Al abrir nuestro corazón hacia los demás,con mayor razón a nuestros padres y ancianos en general,nuestra vida será mas plena y feliz; ya que con nuestro ejemplo proyectaremos al futuro conductas del mismo tipo que recaerán en nosotros mismos
    Estas campañas por lo tanto son importantes y debieran ser muy reiterativas para contribuir a cambios positivos de convivencia.

  • Eustolia Quezada Zambrano


    septiembre 29, 2014

    Que menaje tan hermoso y cierto.
    Gracias or compartir estas reflexiones.

  • Viviana


    septiembre 29, 2014

    Hermoso!!!

  • Eustolia Quezada Zambrano


    septiembre 29, 2014

    Mensaje muy cierto. Actualmente la carrera de la vida misma hace que no se haga un esfuerzo
    Para dedicarle un pequeño espacio a nuestros padres.
    Te adoro mamá!!!! Porque fuiste padre y madre cuando fue necesario.
    Padre te recuerdo con cariño por el amor y el esfuerzo que hiciste por ser proveedor e n tiempos difíciles por llevarnos a desear ser mejores
    Por sus cuidados. Los llevo en mi corazón.

  • Alfredo


    septiembre 30, 2014

    Emotivo mensaje.

  • justi mugica aguirrezabala


    septiembre 30, 2014

    recioso:
    mientras mis padres vivian he pasado el mayor tiempo posible con ellos y ellos lo agradecian mucho me recibian con 1 sonrisa que lo decia todo , deje muchas cosas por estar con ellos hasta mi tra, bajo pero no me arrepiento por que me contentaba de verlos felices cada vez que los visitaba que solian estar esperando cuando llegaba ahora les llevo flores y les sigo visitando gracias

  • Nilo De la Cruz C.


    septiembre 30, 2014

    Efectivamente, ellos reclaman atención y cariño, hay que querelos en vida porque cuando se van … se fueron para toda la vida y muchas veces nunca le dijimos te quiero y menos le dimos un beso.

  • MaCon


    septiembre 30, 2014

    Por duro que parezca, ésto es la vida y la vida es como es, no a nuestro gusto ni a nuestro placer. Tenemos que acostumbrarnos al silencio que poco a poco invade la casa cuando los hijos crecen y se van…

  • HUMBERTO


    septiembre 30, 2014

    LOS PADRES SON LO MAS MARAVILLOSO DE LA VIDA;PERO
    UNO NO LO ENTIENDE HASTA QUE TE TOCA ESTAR EN SU LUGAR
    MI MADRE DECIA NO LLENES DE FLORES LOS PANTEONES,LLENA
    DE AMOR LOS CORAZONES.

  • Belisa


    septiembre 30, 2014

    QUE BIEN por quien escribe este artículo. Saber que la vida sigue su rumbo y hoy son nuestros padres y mañana SOMOS NOSOTROS y asi sigue el trascurrir de la vida. Trabajo de voluntaria en un HOGAR PARA ANCIANOS y si que se escuchan historias que no deberian ser..PERO de “todo hay en la viña del señor”.. GRACIAS por llevarme a reflexionar al respecto.

  • Jorge


    septiembre 30, 2014

    Precioso!! Me recordó el hogar de mi infancia, en el que fui muy feliz, con muchas carencias, pero con el más preciado regalo que el buen Dios le puede dar a un niño, que es su madre, quien me entregó todo su amor y dedicación. Y como todos, a su tiempo también volé a formar mi propio nido; pero tuve la fortuna de estar cerca y siempre al pendiente de mi madre. Y recuerdo que, tal y como dice el relato, ya tenía preparado el guisado de mi preferencia y el mejor lugar para su nuera, sus nietos, y el hijo que volvía una vez más a casa. Me encantaba apoyar mi cabeza en su regazo, y ella pasaba sus cálidas manos entre mis cabellos. Adoraba a mis hijos, y le tuvo un especial afecto a mi esposa, a quien le enseñó mucho de su sazón y forma de cocinar. No todos tenemos el apego necesario, pero sí todos debemos estar muy al tanto de nuestros viejos preciosos y procurarlos en sus necesidades, aunque nunca alcancemos a devolverles todo lo que ellos nos brindaron con todo su amor. Ya no están, pero su recuerdo perdurará hasta que me reencuentre con ellos.

  • Jose Bolívar


    septiembre 30, 2014

    Debemos actuar en conciencia no por imposición legislativa. Yo no quiero que mi familia me visite en la ancianidad por que el gobierno así lo decrete bajo multa para los inobedientes. Pero tampoco la obligatoriedad del nombramiento de “herederos forzosos”.
    Si un familiar (hijo, nieto, cónyuge, etc) precisa de la coacción para visitar y/o atender a sus familiares cercanos, la alegría de ese encuentro se tornaría en tristeza. Tampoco es justo, que no se puedan donar o legar los bienes a persona ajena a la familia.

  • Héctor Carlos Helu


    septiembre 30, 2014

    Mercedes, me has hecho llorar, y no puedo parar.
    En realidad mi situación no es la de hijo, soy padre y abuelo. Tengo 75 años, soy profesional, sigo trabajando, vivo solo en una casa grande, tengo teléfono, internet, celular y todo eso, por lo que me comunico a menudo con mis hijos, incluso con videollamadas veo a mis hijos y mis nietos que viven lejos.
    Pero tu relato tiene una sencillez y una profundidad humana que me emocionó. En realidad, recordaba a mis abuelos, en su casa, en sus costumbres, tan pero tan parecidos a lo que describes, que no puedo contener mi emoción. Gracias por tu relato, te felicito.

  • Teresa López L.


    octubre 1, 2014

    Cuando los padres faltan, muchas veces reciente uno su ausencia aunque haya hecho todo lo mejor para hacerlos felices, siente uno que falto algo más por hacer. Hijos aprovechen visitar y amar a sus padres, nietos quieran mucho a sus abuelos y escuchen sus consejos e historias digánles cuanto los aman, sean detallistas. Las flores y las palabras deben ser en vida. Que bonito relato. Gracias.

  • Erika


    octubre 3, 2014

    bello,hay tantas cosas de las cuales arrepentirse cuando ya es demasiado tarde,los hijos nos creemos con la autoridad de criticar a los padres y cuestionarles todo pero no nos acordamos que ellos a nosotros si nos dieron todo,hijos aprovechen de disfrutar a sus padres,después ya es demasiado tarde

  • Mercedes Olivares de Ardiles


    octubre 11, 2014

    Que maravillosos comentarios de todos ustedes, gracias por darse el tiempo para escribirlos. Puede llegar a sentir lo que sentían al escribir y quiero compartir con todos ustedes que el escribir este relato fue para mi, verdaderamente una inspiración que llegó un día cualquiera, los sentí muy dentro de mi y comencé a escribir y escribir, sin parar, las ideas se agolpaban una tras otra y no podía parar; seguí y seguí hasta que terminé. ¡Luego lo leía y no podía creer que yo había escrito aquello! Fue una hermosa experiencia para mi también. Gracias nuevamente Lola, Alejandra, Sergio, Eliana Zapata, Carlos, Luis Anaya Arequipeño, Israel valerio, Liliana, Merche González, Marta Bari, Maria Esperanza Guadarrama Martinez, Evaristo, Delfina García, Silvia, Ana Bertha Esparza, Julia Wells Astete, Eustolia Quezada Zambrano, Alfredo, Justi Mugica Aguirrezabala, Nilo de la Cruz, MaCon, Humberto, Belisa, Jorge, José Bolívar, Hector Carlos Helu, Teresa López y Erika. Han sido muy amables y generosos en compartir sus sentimientos. Un abrazo para cada uno desde Chile, de corazón!