Cómo evitar el «síndrome de la silla vacía» en Navidad

Cómo evitar el «síndrome de la silla vacía» en Navidad

La Navidad y la llegada del Nuevo Año hacen que la familia se reúna para compartir buenos momentos, y muchas veces otros no tan buenos. En todas las familias algún integrante fallece, y es entonces cuando a la gente se le van las ganas de festejar para centrarse en la nostalgia, la incomprensión y la falta de esperanza debido al duelo natural por la falta del ser querido.

Crédito imagen: unsplash

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Este post va dirigido a aquellos que están en duelo y sienten que la Navidad es una contradicción. Si él o ella no están, entonces ¿qué sentido tiene celebrar?

Hay otra posibilidad: Construir otra Navidad. Una Navidad que traiga esperanza, reconciliación y que sirva para fortalecer y aliviar el sufrimiento.

Le sugerimos una serie de consejos para afrontarla de una manera diferente:

  1. Haga una reunión familiar prenavideña. Pídale a su familia hablar sobre la celebración, incluyendo las emociones, necesidades y temores. ¿Qué cosas quieren mantener y cuáles no? Pónganse de acuerdo en la manera de celebrarla y las reglas que podría haber para ello. ¿Habrá niños? ¿Alguien enfermo?

  2. Encontrar la manera de recordar a quién falta. Tal vez pueda incluir en el Belén o Nacimiento una foto de la persona que falta, o tal vez un minuto antes de comenzar la cena puedan compartir vuestros pensamientos y sentimientos hacia ella. En Internet hay muchas ideas de cómo transformar ropa en un tierno osito de recuerdos o realizar un farol con su fotografía favorita para iluminar el ambiente.

  3. Tener en cuenta a los niños. Los niños miran constantemente a los adultos y si sienten temor, lo primeroque buscan es el consuelo en la actitud del adulto. Si el niño encuentra a la familia enfrentando una situación y no intentando evadirla, seguramente crecerá más feliz. Preparar dibujos simples para colgar en el árbol de navidad o utilizar un rincón para representar lo que esa persona amaba de la Navidad puede hacernos mas llevadero el momento de duelo.

  4. No forzar situaciones. No evoque recuerdos para ponerse triste, pero si emergen, tranquilo, que para eso estamos con quiénes más nos aman. Escuche lo que tienen para contar y cuando finalice, un gran abrazo de consuelo servirá para que de una manera diferente esta Navidad sea también especial.

  5. Los cambios graduales son mejor. Trata de transformar el momento, pero no de trastocarlo. Otros integrantes de la familia pueden sentir que la magia desaparece y todos viven el dolor de una manera diferente, sobre todo los más jóvenes.

 

Sabemos que no hay mejor escuela que la experiencia… ¿Tiene Ud. algún consejo valioso para compartir?