Nuestro concurso de Navidad ya tiene ganadores

Comentarios

Aprovechamos la ocasión para desearles una Navidad inolvidable y un Año Nuevo repleto de experiencias familiares de parte de todo el equipo de MyHeritage.

Créditos imagen: pixabay.com

Nuestro concurso de Navidad ha terminado y estamos preparados para anunciar a los ganadores. Queremos dedicar unos instantes para agradecerles a todos su participación. No podemos creer cuántas respuestas hemos recibido, con tantas historias conmovedoras de sus recuerdos de Navidad a lo largo de los años.

Sin más espera, aquí están los ganadores:

Leslie Peace Flower Woods (USA)

El mejor de los regalos de Navidad para mi fue cuando recibí una caja llena de fotografías de mi padre. El murió junto con mi tío en un accidente de camión en 1979. Yo tenía un año. No recuerdo a mi papá pero siempre soñé como sería poder sentarme y hablar con él o ir a pescar o de camping. Una noche incluso creí verle de pie en la puerta de mi dormitorio, inclinado contra el marco de la puerta. Me tapé la cabeza, aún no sé por qué. Cuando miré de nuevo solo era una habitación oscura y normal.

De todos modos, la mañana de Navidad llegó finalmente y mi abuela me entregó una caja del tamaño de una caja de zapatos. Era demasiado ligera para ser unas zapatillas de tenis o una sandalias, así que estaba ansioso por abrirla.

Al fin rasgué la última pieza del brillante papel y abrí la tapa. Me quedé boquiabierto al ver el contenido. Las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos y empecé a sentir la emoción en mi garganta. No podía creerlo. ¡Era una caja llena de fotografías de mi papá! Incluso había, para mi sorpresa, unas pocas en blanco y negro de mi papá adolescente.

Había estado soñando con la mirada fija de los ojos de mi papá siempre. (Tenía solo 10 años, eso es “siempre” en tiempo de niño). Le había pedido a mi abuela una o dos fotografías durante años, pero ella nunca me confiaría el cuidado de todo lo que le quedaba de su hijo. Por fin, me había ganado su confianza y finalmente tendría conmigo una parte de mi papá por siempre. Ahora tengo 37 años y aún conservo cada fotografía de esa caja.

Esa es la historia de mi mejor Navidad. Tuve a mi papá, finalmente 🙂

————-

Sebastian Gansauer (Alemania)

Me gustaría contarles un poco sobre mis Navidades “especiales”. Tuve muchos regalos y algunos eran especialmente deseables entre mis amigos. Recuerdo el castillo de He-Man (1986) y la consola NES (1990). Pero el mejor regalo que jamás tuve parecería el más insignificante si lo juzgara solamente por el envoltorio. Era un simple CD grabado que mi madre me dio el año pasado.

Eran las primeras Navidades sin mi padre, que desgraciadamente murió cinco semanas antes. Mi madre y yo tratamos de celebrarlas lo mejor posible. Algunas tradiciones que nos lo recordaban demasiado fueron eliminadas, así que este año, por primera vez, no hubo ensalada de arenque, que era la favorita de mi padre -aunque de todos modos, nadie la comía. Pusimos otro CD de villancicos, colocamos el árbol en otro lugar… cambiamos todas las pequeñas cosas que pudimos para no repetir constantemente “está todo como siempre, solo falta una persona”.

El momento que realmente me conmovió fue cuando desenvolví el regalo de mi madre. Estaba seguro de encontrar los habituales calcetines, pero mi madre parecía tener mucha curiosidad por mi reacción cuando abrí el inesperado CD.

En él estaban todas las películas Super8 de mi familia digitalizadas. Sin poder creérmelo, lo puse en nuestro reproductor de DVD y, durante casi una hora, vi mis primeros pasos, nuestras primeras vacaciones e incluso el vídeo de la boda de mis padres. Mi padre de joven, mis abuelos, mi bisabuela, mi tía abuela y tíos estaban de repente de nuevo en nuestro salón.

Cuando el vídeo terminó, los dos teníamos lágrimas en los ojos. Raramente hemos vivido unas Navidades tan emocionantes…

——————-

Finalistas:

Harald I. Emanuelsen (Noruega)

En Nochebuena, cuando tenía 3 años, recuerdo que Papá Noel (mi padre) vino con regalos y yo recibí este caballo de balancín. Estaba aterrorizado ante el extraño hombre de barba y chaqueta negra. Lo recuerdo muy bien, de modo que Santa Claus me dejó marcado. Utilicé el caballo de balancín mucho pero al final, terminó en el ático junto con muchas otras cosas. ¡Ahora ha regresado al salón y parece estar como nuevo! Solo la cola y la melena han sido reemplazadas. Es una herencia apropiada y, por suerte, nunca terminó como madera para el fuego.

———————

Susan Turner (USA)

Mi Navidad más inolvidable fue la Nochebuena de 1931 en Alemania. Tenía 7 años y este era el año en que Christkind me traería una esperada casa de muñecas. Sabía que Papá se había encerrado en su taller para trabajar durante semanas y semanas con los elfos y que pudiera estar lista para Navidad.

Nochebuena fue un día ajetreado. Los niños pequeños debían mantenerse lejos de los adultos, ellos estaban ocupados preparando todas las sorpresas, como la colocación del árbol, que no veríamos hasta la noche. Ellos lo decorarían con bastantes bolas de cristal, estrellas de chocolate y corazones, y entonces colocarían un hermoso ángel encima. Los coloridos platos de Navidad estarían repletos de dulces y nueces, deliciosas naranjas y aromáticas manzanas dulces. Debo mencionar que las naranjas eran escasas en esos días.

Nos echaron escaleras arriba para que no viéramos nada hasta la noche, cuando una campana nos convocaría para bajar las escaleras. Parecía un montón de tiempo. Por la tarde, Papá y mi hermana mayor, Irene, salieron en el carro. Estuvieron fuera un buen rato, pero por la noche volvieron (nosotros ya nos habíamos lavado y estábamos en pijama), el tono plateado de la campana resonó en nuestros oídos y bajamos corriendo las escaleras hacia el Gute Stube (salón).

¡Oh, qué espectáculo! Las velas de verdad se veían radiantes sobre el árbol y, a su lado, mi querida Mamá estaba tapada por una cálida manta y sentada en su silla favorita. Estaba muy enferma y había estado en el hospital por mucho tiempo. Ahí es donde habían ido mi Papá y mi hermana esa tarde – a recogerla – para que pudiera pasar las últimas Navidades con su familia. Pero yo no lo sabía entonces.

Ya me había olvidado de la casa de muñecas y el resto de dulces y regalos. ¡Mi dulce y querida mamá estaba de vuelta! ¡Oh, cuánto la amaba! Recuerdo cómo las lágrimas descendían por sus demacradas mejillas mientras me abrazaba. Era demasiado joven para darme cuenta de lo enferma que estaba. ¡Tan solo era feliz por tenerla en casa de nuevo! Era la Navidad más hermosa de todas. Una semana después, el día de Año Nuevo de 1932, nuestro Padre Celestial se la llevó a su morada. Pero las Navidades de 1931, hace 84 años, permanecerá en mi mente para siempre.

————————

Kylie Larsson (Suecia)

Mi regalo de Navidad más memorable fue algo que yo regalé. Tenía 10 años, creo. La memoria ha llegado a ser un poco descorazonadora con el tiempo, pero estaba alrededor de esa edad. Me encantaba escribir entonces y quería darle a todos y cada uno un regalo de Navidad. Celebrábamos Navidad con todos los primos, tíos y tías, así que éramos un montón de gente. No recuerdo cuánto tiempo estuve escribiendo todos los poemas, pero fue bastante. Había uno sobre mis abuelos que era muy especial. Explicaba lo agradecida que me sentía por tenerlos y lo maravilloso que era.

Después de Navidades, ellos enmarcaron el poema junto con una fotografía de mi a esa edad. Estuvo colgado en el pasillo de su casa durante 25 años. Cada vez que yo los visitaba y lo veía pensaba en lo orgullosos que debieron estar y cuánto les habrá complacido recibir un regalo tan elaborado.

————————

Los dos ganadores recibirán tablets y los finalistas recibirán suscripciones a MyHeritage por un año.

Gracias a todos por participar, y ¡asegúrense de estar atentos a nuestro próximo concurso!

Deje un comentario

Su dirección de email no será publicada