Post de Invitado: Realza la historia de tu familia

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Este es un artículo escrito por Leslie Albrecht Huber, escritora de genealogía y oradora. Ha escrito más de 100 artículos publicados en diversos medios informativos sobre historia e historia familiar. Le encanta hablar con grupos sobre temas de genealogía, particularmente aquellos enfocados en la genealogía alemana, el rastreo de antepasados inmigrantes, la evolución social e historias familiares. Leslie ha hablado en más de 20 estados de Estados Unidos, en “Good Morning America” y en NPR (National Public Radio). Su libro,”The Journey Takers”, fue publicado en 2010.

Todos hemos leído historias familiares que comienzan algo como esto:”Mi bisabuela, Mary Smith, nació el 3 de junio de 1890 en Pewaukee, Wisconsin. Era hija de Sarah Smith y John Smith. Tenía dos hermanos mayores y tres hermanas menores “.

Mas que asemejarse a una historia, estas narraciones son poco más que una lista de detalles encadenados en formato de párrafo. Pueden estar llenos de información bien documentada, pero muchos lectores se esmerarán sin éxito en llegar más allá de las primeras páginas antes de encontrar su mente vagando o sus ojos a la deriva.

Puede haberle sucedido esto también, sin embargo, nuestras historias familiares no están destinadas a ser relatos tediosos y deslucidos que todos guardan en sus estantes porque sienten que deberían leer, pero nadie lo hace realmente. Aquí le presentamos algunas ideas para ayudar a mejorar la historia de su familia y mantener a sus lectores en el borde de sus asientos (o al menos, evitar que sus párpados se cierren…).

Pintar una imagen completa

Tus ancestros pueden haber sido la pieza principal de sus propios cuadros, pero no se encontraban de pie con fondos en blanco. Una de las mejores maneras de hacer su historia familiar más interesante es completar este fondo. El reciente artículo de George Morgan, “Poniendo a sus antepasados en contexto”, proporciona algunos consejos excelentes sobre cómo hacerlo.

Tómate tu tiempo para aprender acerca de los años y lugares en los que vivieron tus antepasados.

Casa de la Familia Brenz. Pon a tus antepasados en contexto para comprender dónde y cómo vivieron.

Describe los principales eventos que les influyeron. Conoce la historia social, cómo habría sido la vida cotidiana de ellos. Preste atención a los detalles en los registros tales como oficios y luego haga una pequeña investigación para entender lo que estos detalles pueden decirle acerca de la vida de sus antepasados. La creación de esta imagen con más detalles añade más valor a su historia escrita.

Herrería del antepasado de Leslie en Inglaterra. Aprende acerca del empleo de sus antepasados aumenta la comprensión de su vida.

Encuentra técnicas narrativas que realmente funcionen

A menudo pensamos en nuestra historia familiar como un relato cronológico de la vida de nuestros antepasados, un recuento de lo que sabemos de ellos desde el nacimiento hasta la muerte. Aunque esa es una forma de contar sus historias, no es la única. Podemos usar otras técnicas narrativas para atraer la atención de nuestros lectores.

Una excelente manera de hacer que las historias familiares sean emocionalmente conmovedoras es usar relatos personales. Obviamente, si tienes diarios o cartas escritas por tus antepasados, debes usar esas citas directamente de ellos cuando sea posible. Esto hace que la historia sea más personal y ayuda a retratar el carácter único de tu antepasado. Si no tienes relatos escritos por tus ascendientes, utiliza los relatos personales de otros que compartieron sus experiencias. Podrían ser amigos o familiares o extraños que por casualidad tuvieron experiencias similares, ya sea cruzando el océano por la misma época o sirviendo en las filas militares en la misma guerra. Estas descripciones personales dan vida a los acontecimientos y les dan más sentido.

Antepasados de Leslie; George y Mina Albrecht. Utilizando en su cuenta personal las fotos, ellos vuelven a la vida.

Otra técnica que podrías probar es entretejer tus propias experiencias y emociones mientras aprendes acerca de tus antepasados. Haz que la búsqueda y cómo te afectó formen parte de la historia. Experimenta un poco para encontrar una técnica “fuera de lo común” que te resulte útil.

Realza tu expresión escrita

No necesitas ser el próximo Shakespeare para escribir una biografía familiar que tus familiares atesorarán. Pero deberías esforzarte por escribir lo mejor que puedas. Seguir algunas pautas puede ayudarte a mejorar tu escritura.

Primero, recuerde que la buena escritura es clara y concisa. A veces los nuevos escritores piensan que cuanto más largas sean sus oraciones y más lujosas sus palabras, mejor será su escritura. Esto simplemente no es cierto. Diga lo que necesita decir con palabras precisas y bien escogidas. Si puedes cortar una palabra, hazlo. Confía en los verbos que estén en acción cuando sea posible y evita “estar y ser”.

También, prueba leer atentamente. Descubrí que me ayuda leer algo en voz alta. Esto me obliga a ir más lento, haciendo que sea más probable detectar errores gramaticales y errores tipográficos. También me ayuda a advertir frases o párrafos difíciles que simplemente no funcionan del todo bien.

No permitas que los pequeños detalles se interpongan en tu camino

Aunque nos estamos centrando en escribir y no en documentar, esto no quiere decir que puedes ignorar la parte de la documentación de la historia familiar. El registro de tus fuentes ayuda a otros a saber dónde obtuviste la información. Les permite confiar en tu trabajo y también les ayuda a acceder a las fuentes si quieren ver el material original por sí mismos. Así que, ¡no te olvides de documentar! Pero tampoco dejes que la documentación haga que tu presión arterial aumente. He hablado con personas que se han sentido tan abrumadas al tratar de averiguar si tienen la coma en el lugar correcto de la nota al pie de página que están dispuestas a dejar de escribir su historia familiar por completo. No dejes que las comas te impidan terminar estos proyectos importantísimos!

Y por lo general, este mismo principio se aplica a la redacción de historias familiares. Espero que algunos de estos consejos te ayuden a escribir mejor la historia de tu familia. Pero si la idea de aplicar estos consejos se ve demasiado difícil, confusa, o demasiado abrumadora, entonces ignóralas y escribe tu historia familiar de todas maneras. Escribir una historia familiar que comienza: “Mi bisabuela, Mary Smith, nació…” es mucho mejor que no escribir ninguna historia familiar.

Un último consejo: una vez que hayas escrito tu historia familiar, ¡no has finalizado aún! Tienes que asegurarte de que tu familia conozca la historia de tus antepasados para que tu arduo trabajo no se pierda, y para que otros también puedan aprender sobre esos antepasados. Una gran manera de hacerlo es compartir tu historia en Internet. MyHeritage lo hace muy sencillo. Desde la pantalla individual de la persona, haz clic en el enlace “Cargar fotos y documentos” y selecciona tu archivo. Cuando otros vean a esta persona, podrán conocer la historia que se ha escrito.

Si aún no has empezado a escribir la historia de tu familia, quizá sea el momento de empezar. No existe mejor manera de garantizar que el tiempo dedicado a investigar a la familia llegue a las personas que más te importan. Una historia familiar bien documentada y bien analizada es algo que cualquier familia atesoraría y transmitiría a través de las generaciones. Seguir algunos de estos consejos puede contribuir a mejorar la información de dicha historia familiar y convertirla en algo más que algo que deben leer, sino en algo que les guste leer.

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  • Miguel Ángel Maregatti


    septiembre 25, 2017

    Excelente los comentarios de MyHeritage, ayudan infinitamente para saber y descubrir más de nuestros antepasados.